VISITAS EN EL PARAISO

Distintos amigos se han acercado en las últimas semanas hasta LAS QUEBRADILAS con objeto de disfrutar de un paseo entre olivos, conocer el lugar y nuestra colección de olivos de variedades locales, así como otros aspectos de interés relacionados con la cultura del olivo, incluyendo siempre una degustación de nuestro aceite de oliva.

Por segundo año acompañamos a un grupo de estudiantes del Instituto de Geografía de la Universidad de Colonia, con el Profesor Dr. Georg Bareth. Desde Holanda, una pareja de profesores que además son propietarios de una huerta donde producen peras, vinieron junto a nuestros amigos Gert-jan y María Suzanna, hospitaleros del Camino Mozárabe a Santiago en Cerro Muriano donde acogen peregrinos en su propia casa. Desde Valdepeñas se acercó José Mª Rey, presidente de la Fundación Internacional para la Restauración de Ecosistemas (FIRE), entidad con la que vamos a ejecutar en este año un Convenio de Custodia del Territorio del que iremos contando novedades según se inicie el proceso. Y mientras tanto, recordar a quienes queráis animaros a visitarnos, que primavera y otoño son momentos estelares en el Paraíso.

Anuncios

RECOLECCIÓN

¿Dónde están los periodistas?, me preguntó Manuel a media mañana durante la recolección, extrañado de la ausencia de testigos invitados a participar en la recolección. No se les espera esta vez, le dije. Una docena larga de hombres repetíamos el mismo ejercicio que dos mil quinientos años antes practicaban aquellos recolectores de aceitunas inmortalizados en la pintura que decora ese vaso cretense que quizás alguna vez tú hayas contemplado.

El mismo arrastre de manos, lienzos y varas, robando las aceitunas a los olivos, agarradas frente al desprendimiento como quien no desea abandonar el hilo que durante meses les ha nutrido de vida.

Esa conciencia de recolectores domina durante el día, alegra a los hombres que se saben triunfadores de esta lucha y domestica a las aceitunas que rememoran el camino que una vez más recorrerán hasta el molino.

Los campos quedarán solitarios y los olivos vacíos para ver pasar así al invierno que se avecina. Mientras tanto las aceitunas comienzan a sudar aceite e inundan nuestras casas con su fresco aroma.

 

EL GRAN DÍA

Los tres últimos años, en los primeros días de noviembre, hemos recolectado las aceitunas de Las Quebradillas y luego elaborado el fresco aceite biológico que venimos consumiendo desde entonces.Llegado este momento, uno siente algo del alma de quienes durante meses esperan el beneficio de un fruto sin saber si éste llegará a hacerse cierto. De ahí han venido grandes hambrunas y generosas cosechas, sumiendo a la gente del campo en un continuado tiempo de espera. Lejos del riesgo y sus frenéticos ritmos con los que han vivido la gente de otros negocios, la gente del campo ha desarrollado una confianza que les ha hecho supervivientes por naturaleza. Quien espera ha sido capaz de desarrollar valiosas virtudes como la paciencia, la simplicidad o la esperanza. Puede que a veces se haya descrito esta vivencia con la atención que se ofrece a los tópicos, pero siento estas condiciones que describo porque  he tenido el privilegio de conocer a gente del campo que viven la vida de este modo. Algunos se fueron pero una pizca de su saber estar nos acompaña y le rendimos honores cuando llega el tiempo de la cosecha. Si todo acompaña será el próximo sábado día 12. Será una pausa en ese tiempo eterno de la espera. La disfrutaremos como merece, las aceitunas esperan, podéis verlas.

Paraíso, 11 de Julio

Hablaremos en los próximos días de la lipogénesis. Ahora, un repaso al estado de las diferentes variedades del Paraíso a través de unas fotografías tomadas esta misma tarde.

 

        

Un banco en el paraíso

Después de haberlos disfrutado en parques y jardines, plazas de pueblo, estaciones de tren, museos, paseos marítimos, riberas de ríos y otros tantos sitios que quedan en la memoria, hemos pensado que era hora de disponer de un banco donde poder sentarnos en el Paraíso. Ahí está, para la lectura, el descanso, la merienda… Recóndito y sencillo te espera…

 

8 de junio en el olivar

Un nuevo paseo entre los olivos de las Quebradillas para conocer cómo los frutos engrosaban su tamaño. La primavera, suave y húmeda, había hecho un buen trabajo.  Fue el 8 de junio de 2011. Dejamos unas fotos.

 

 

 

la pradera cultivada

Tal vez te apetezca pasear por las Quebradillas en primavera, pisando un manto verde de hierbas y flores de color.

Somos partidarios de mantener la cubierta natural de estos suelos como medida más eficaz de protección de los mismos, como forma de lucha contra la escorrentía y la erosión y en definitiva buscando conservar el mayor capital de este olivar, su suelo. A la vez, no añadimos productos contaminantes como los herbicidas, mientras que en cambio pastoreamos con las ovejas del pastor vecino o desbrozamos para mantener un equilibrio y de paso ajardinar este paraíso humanizado.

Manteniendo esta pradera cultivada generamos paisaje y propiciamos la mayor biodiversidad. Así entendemos la sostenibilidad, como una forma de producir en medio del respeto por el paisaje y la conservación de los recursos naturales.

Algo de ello está dentro de las gotas del aceite que producimos, la salud de la tierra, el sabor de los frutos sanos transmitidos al zumo que con ellos producimos desde este jardín.