FLOR DE OLIVO

La floración del olivo está en su esplendor. Días clave para que cuajen los frutos y asomen las primeras aceitunas, el milagro del que luego podrá nacer el aceite al que cantaba Neruda.

DOS PRÓXIMAS ACTIVIDADES: CUSTODIA DEL TERRITORIO Y GEOPARQUES

El día 11, viernes estaremos participando en un acto sobre el Proyecto de CUSTODIA DEL TERRITORIO en que participamos, organizado porla FundaciónFIREen San Carlos del Valle (Ciudad Real) con el siguiente programa:

18:30-19:00 Recepción y Presentación de la jornada informativa

19:00-19:15La Custodiadel Territorio como herramienta de gestión territorial (Patricia García Peña:FIRE)

19:15-19:30 ¿Cómo realizar un Acuerdo de Custodia del Territorio? (Laura García Pierna: FGN)

19:30-20:00 Presentación del proyecto “Aplicación de Protocolos de seguimiento del éxito de los acuerdos de custodia del territorio en distinta tipología de proyectos de restauración ecológica emprendidos porla FIRE” (José Ignacio Gómez:FIRE)

20:00-21:00- Proyecto en San Carlos del Valle (José Torres Morales: Alcalde de San Carlos del Valle)- Proyecto en Zuheros: Agricultura (Antonio Zafra)- Proyecto en Torrenueva: Ganadero (Pepe)- Proyecto en Valdepeñas: Cazadores (Juan Vicente) 21:00 Mesa Redonda

21:30 Vino Español

El día 15, martes, a las 19 horas en el edificio de Usos Múltiples de Carcabuey (Parque Natural de las Sierras Subbéticas Cordobesas), participamos en una charla enmarcada enla VI Semana de los Geoparques Europeos, con el título “Un beneficio para todos. Agricultura y Ganadería Ecológica”

PARAÍSO EN GAIA

 

 Ayer por la tarde, con más de treinta grados en las calles sevillanas, el Paraíso de los Olivos se instaló en GAIA, abiertas las puertas por Charo y Pepe. Se llenó la sala de la familia sevillana, algunos zuhereños instalados en la capital, amigos del  Camino de Santiago con su presidente entre ellos, colegas del Convivium local de Slow Food, compañeras en el oficio con tienda en primera plana de la capital, Óleo-le, y otros invitados.

Tarde primaveral para espíritus libres, fluyendo para iniciar la sesión al paso musical, las imágenes y textos de ese video tan heterodoxo como es el que firmó María Cañas cuando visitase el Paradeiso, bajo el título de “Aceite en llamas no deja cenizas”. Llevando la contraria a la popular creencia de que el aceite rechaza otras mezclas, María se empeña en mestizar el refranero castizo con la meditación zen en un ejercicio amoroso y delicado que sugiero tomar en dosis moderadas para no quedar atrapado en ese oleaje dorado que envuelve la pantalla. Coco y Antonio presentamos algunas de las raíces y expresiones del Paraíso de Las Quebradillas, en cuya cata nos acompañó Pepe Alba, alma espiritual de la Almazara Experimental del Instituto de la Grasa (CSIC) durante muchos años. Pepe es un buen testimonio del paso del capacho al acero inoxidable y las atmósferas inertes en esta artesanía reconvertida en aséptica industria. Pero el Paraíso no existe sin seres que lo habiten y a presentar a los que respiran la tierra de Las Quebradillas contribuye el video que nos regalase al producir nuestra primera cosecha, Antonio Galisteo, quien cuanta con buen ojo para fijar la atención de la cámara, pulso para sostenerla entre los rayos de la luz y corazón que late comprometido con el tiempo de las nobles causas.

A todos ellos invitó Coco a la hora de celebrar y compartir una merienda que fue canto al aceite rico en tiempos pobres, reinterpretando nuestro hoyo de aceite de la infancia, acompañado de chocolate, queso de cabra curado en el mismo zumo de Las Quebradillas y gajos de mandarina que milagrosamente guardan en su interior zumo de naranja y de aceituna. ¡Un placer amigos!

 

 

 

la pradera cultivada

Tal vez te apetezca pasear por las Quebradillas en primavera, pisando un manto verde de hierbas y flores de color.

Somos partidarios de mantener la cubierta natural de estos suelos como medida más eficaz de protección de los mismos, como forma de lucha contra la escorrentía y la erosión y en definitiva buscando conservar el mayor capital de este olivar, su suelo. A la vez, no añadimos productos contaminantes como los herbicidas, mientras que en cambio pastoreamos con las ovejas del pastor vecino o desbrozamos para mantener un equilibrio y de paso ajardinar este paraíso humanizado.

Manteniendo esta pradera cultivada generamos paisaje y propiciamos la mayor biodiversidad. Así entendemos la sostenibilidad, como una forma de producir en medio del respeto por el paisaje y la conservación de los recursos naturales.

Algo de ello está dentro de las gotas del aceite que producimos, la salud de la tierra, el sabor de los frutos sanos transmitidos al zumo que con ellos producimos desde este jardín.

SABOR DE SIERRA

Tengo a Paco Ariza por un privilegiado catador de aceites. Para saber degustar un fruto y hacerlo con criterio entiendo que primero uno debe haber cultivado la tierra y luego fundido con la vida que late en cada cosa acabar creando un mundo propio. En eso Paco es maestro. En un mundo donde nadie quiere maestro alguno me gusta sentirme alumno de alguien que habiéndolo sido por oficio, no hace ostentación y más allá, como los buenos de esa estirpe, apenas se deja sentir como tal. Lo vivo con orgullo, tanto como gusto me ocasiona poder decir así, simple y llano, maestro. Una ligeraa certitud que no esquiva la responsabilidad propia pero que ayuda a ir allá donde uno entiende se dirige la brújula personal. Digo esto recordando uno de sus preciosos comentarios noches atrás en medio de un círculo de amigos, algunos de ellos catadores profesionales, mientras nos divertíamos catando aceites frescos de esta temporada. Llegado el nuestro, “Quebradillas 10+” conforme alguno de los presentes rememoraba aromas y gustos de aquí para allá, el maestro convino en decir. “Es sencillamente un aceite de sierra”. Me quedé con la frase dando vueltas alrededor. De seguido, estuve dando un paseo por las Quebradillas con Iñaki Gómez, de la Fundación FIRE, con quien gustaríamos de plantear una intervención que destaque aún más el manejo feliz de bosque y olivar que allí se ha creado después de siglos. Disfrutando de la exuberancia de la flora y la diversidad de los olivos cultivados, enfoqué algunos detalles que os dejo en forma de imágenes y que te invito a observar según comes un poco de pan rociado con el aceite que de ese campo se derrama. Sabor de sierra, maestro amigo.