AVES EN EL PARAÍSO, por Damian Priego

 

Nuestro buen amigo y paisano Damian Priego, ornitólogo y educador ambiental, nos invita a conocer las aves del Paraiso con el siguiente texto e imágenes.

 Genéricamente,entendemos por biodiversidad  la variedad de especies animales y vegetales en su medio ambiente, los ecólogos añaden matices para que en dicho término se incluya la variedad de interacciones durables entre las especies y su ambiente inmediato.
En la actualidad, las aves son el grupo zoológico con más información disponible y, por eso son utilizadas como uno de los indicadores del estado de la biodiversidad.
El elenco de alados que habitan en esta zona es digno de lo que ellas y nosotros nos merecemos, es múltiple y admirable.
En el listado de aves comprobamos que no solo existen especies ligadas al medio agrícola, sino especies forestales y arbustivas, ya que la finca de las Quebradillas es un gran reino vegetal donde encontramos árboles del género de los quercus ( encinas y quejigos) y una gran variedad de arbustos como (majuelos, durillos, madreselvas ,cornicabras, zarzaparrillas, endrinos, genistas, etc.) y qué decir de su botánica. Todas estas diferentes especies vegetales atraen a su vez a un sinfin de pequeños insectos que le dan una mayor riqueza ecológica.

 

Listado de especies que podemos observar en la finca las Quebradillas
 
  Sedentarias (o reproductoras)
 

  • Mirlo común                 turdus merula
  • Jilguero                       carduelis carduelis
  • Pardillo común             carduelis  cannabina
  • Verdecillo                    serinus serinus 
  • Verderón común          carduelis chloris
  • Pinzón vulgar              fringilla coelebs     
  • Carbonero común        parus major
  • Herrerillo común          parus caeruleus
  • Curruca cabecinegra     sylvia melanocephala
  • Curruca tomillera         sylvia conspicillata
  • Chochín común           troglodites troglodites
  • Perdiz roja                  alectoris rufa

 
  Rapaces de tamaño pequeño
 

  • Cernícalo vulgar         falco tinnunculus 
  • Gavilán  común             acccipiter nisus
  • Mochuelo común         athene noctua

 
  Invernantes
  

  • Zorzal común             turdus philomelos
  • Zorzal  alirrojo            turdus iliacus
  • Petirrojo europeo        erithacus rubecula
  • Mosquitero común       phylloscopus collybita

 
Migratorias y reproductoras
 

  • Cuco  común              cuculus canorus
  • Abubilla                      upupa epoos
  • Ruiseñor común          luscinia megarhynchos
  • Alcaudón común        lanius senator

 

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PARAISO DE OLIVOS

PANORAMICAFLOROLIVOblog

El edén o Paraíso se ha concebido como el espacio virgen, prístino o intocado por la mano del ser humano, siendo un ideal arraigado profundamente en el imaginario personal y colectivo de la humanidad.

La irrupción de los impactos derivados de la actividad sobre este lugar tan mítico como  deseado, habría supuesto un choque que pronto condujo a la reivindicación de  una “edad dorada”. Como escribió Horacio:

“Nos aguarda el Océano en torno al mundo: los Campos

Felices, ricas islas, vamos a buscar;

Donde la tierra da sin arar cosecha cada año

Y viñas sin podar florecen por doquier

Y echa sus yemas de ramo que nunca engaña el olivo…”

Y es que tras las prácticas de las comunidades recolectoras y cazadoras, las sociedades agrícolas modificaron ese paisaje paradisíaco que identificamos generalmente con el bosque. En este tránsito, el olivar en su más antigua estampa dibujada a orillas del Mar Mediterráneo, constituyó un ecosistema capaz de entremezclarse con las especies autóctonas del bosque, de cuyos acebuches u oleastros silvestres deriva, evolucionando por medio de un largo periodo de selección hasta alcanzar el paraíso cultivado con centenares de variedades que hoy conocemos.

En Zuheros, cuyo núcleo urbano está considerado como Conjunto Histórico y donde buena parte de su término municipal forma parte del Parque Natural de las Sierras Subbéticas Cordobesas, en la finca de las Quebradillas con apenas una extensión de algo más de dos hectáreas y 351 olivos centenarios, tenemos la evidencia científica de que nuestra plantación cuenta con más de una docena de variedades locales. Este es el tesoro que tenemos el privilegio de conservar y que le invitamos a compartir. Comprobará que no siempre el mito es una ilusión.

 

 “… Íbamos a Zuheros, una enjalbegada reliquia de las guerras moras, uno de esos pocos pueblos andaluces que no han cambiado durante siglos… Pronto llegamos por encima de los olivos, donde los últimos árboles luchaban por sobrevivir… Zuheros era una mancha blanca allá abajo. Desde nuestra alcándara, Paco me mostró su idea del Paraíso de los olivos. Vimos el valle entero, colina tras colina anidando en un anillo de bajas montañas a lo largo del horizonte. Los árboles subían y bajaban en filas largas y derechas. La luz desfalleciente sacaba destellos de plata en algunos parajes. En otros, coloreaba los olivares con sombras de rosa y melocotón y azul cobalto. Y cada centímetro de tierra, salvo las escasas carreteras y los pocos edificios arracimados, estaba plantado de olivos…”

Mort Rosenblum. Olives. The Life and Lore of a Noble Fruit, 1996

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